jueves, 18 de junio de 2015

EL ASTEROIDE ICARO ROZO LA ORBITA DE LA TIERRA



El asteroide 1566 Ícaro fue descubierto por Wilhelm Heinrich Walter Baade en junio de 1949 y su segundo avistamiento sucedió en 1996, cuando surcó a 40 veces la distancia de nuestro planeta con la Luna. Es un meteoro casi esférico, muy luminoso, de un kilómetro de diámetro y 4,4 millones de toneladas.
Los astrónomos han pasado atentos la noche de este martes al miércoles para captar su rozadura, debido a la escasa distancia de aproximación del asteroide a la Tierra. Los expertos de Slooh estimaron que esta vez pasaba a 21 veces la distancia entre nuestro satélite y la Tierra, con lo que tiene la categoría de potencialmente peligroso.

Su luz ha sido demasiado tenue para observarlo con telescopios de aficionados. Sin embargo, el colectivo astronómico apuntó hacia él con lentes y cámaras robóticas profesionales para cubrir el evento en streaming.
Ícaro logra su nombre de la mitología griega, por la alegoría del joven que se le derritieron las alas de cera cuando se acercó al Sol. De hecho la trayectoria del asteroide 1556 hace que se aproxime cinco veces más al Sol que la propia Tierra, por lo que su superficie sufre 25 veces más de calor y radiación.
El descubrimiento en 1967 de Ícaro hizo que un grupo de estudiantes del MIT elaboraran un plan de choque y destrucción del asteroide para evitar los efectos del supuesto impacto contra nuestro planeta.
Aquella iniciativa científica se denominó Proyecto Ícaro y tuvo su reflejo en el cine de ciencia ficción de la época. Consistía en enviar bombas nucleares contra la roca para desviar tu trayectoria, algo que 50 años después ya se planeta la NASA o la ESA.

Actualmente, la NASA cuenta con un listado de asteroides potencialmente peligrosos –los denominados NEO- con predicciones de su paso y posible impacto de aquí al año 2100. En dicho listado, obviamente, también se encuentra Ícaro.

“La probabilidad de que cualquiera de estos asteroides impacte contra nosotros equivale a cero. Existen posibilidades de que un gran NEO, aún por descubrir, colisione contra la Tierra, pero la probabilidad de que esto ocurra en los próximos 100 años es extremadamente pequeña”, indican desde la NASA.
Ícaro suele acometer una rozadura contra nuestro planeta en intervalos de 9, 19 y 38 años, según las estimaciones astronómicas.

(Fuente Antena 3)