viernes, 3 de julio de 2015

Lyubov Orlova EL BARCO FANTASMA CON RATAS CANIBALES




Lyubov Orlova
Es uno de los casos más conocidos y también de los más recientes. En torno al Lyubov Orlova circulan un sinfín de teorías que, por muy descabelladas que parezcan, no pueden descartarse con rotundidad. De hecho, hace tan solo unos años, se refirieron a este crucero ruso en 'The Sun' como "un barco fantasma se aproxima a las Islas Británicas repleto de ratas caníbales".
Tenemos que remontarnos a marzo de 2013 para hablar de la última vez que fue avistado en alta mar. Durante décadas fue utilizado como barco de expedición, pero en 2010 fue abandonado por sus propietarios. El remolque que lo trasladaba a un desguace perdió contacto y quedó a la deriva durante meses. Algo similar le ocurría al segundo remolcador que lo trasladaba a la costa.
Cualquier teoría sobre su paradero podría ser aceptada, incluso la de su hundimiento. En cuanto a las ratas caníbales, los expertos no descartan que hubiese ratas en su interior, pero no que sean caníbales.

La leyenda del Lyubov Orlova, así llamado en homenaje a la actriz y cantante rusa, se remonta a su construcción 1976. Durante más de tres décadas fue usado como barco de expedición por aguas del Ártico y del Antártico. Curiosamente, el 27 de noviembre de 2006 quedó atrapado por los hielos en Deception Island, en la Antártida, y tuvo que ser remolcado por el rompehielos Las Palmas hasta que pudo volver a navegar por sí mismo en Tierra de Fuego.
En el año 2010 fue abandonado por sus propietarios en el puerto de St. Johns, en Terranova, por una disputa sobre las deudas acumuladas de su explotación comercial. Se vendió para el desguace por unos 700.000 euros, pero el barco que lo remolcaba -el Charlene Hunt- hasta la República Dominicana perdió contacto con él y se quedó flotando a la deriva, con sus 4.000 toneladas de peso, convirtiéndose en una amenaza para otros navíos y para las plataformas petrolíferas.
Con la ayuda de otro remolcador, el Atlantic Hawk, el barco fue remolcado finalmente hasta una zona considerada como "segura" por las autoridades canadienses. Pero las corrientes del Atlántico lo arrastraron rumbo a Europa, o al menos ésa era la trayectoria detectada por los satélites hasta marzo de 2013.

El último avistamiento del Lyubov Orlova, al cabo de 2.000 millas náuticas, se remonta a abril del año pasado. Chris Reynolds asegura que no es aventurado pensar que "con las tormentas que ha habido en el Atlántico Norte este año se haya hundido".

Según el zoólogo Penny Hawkings, de la sociedad protectora de animales (RSPCS), las ratas siguen arrastrando su mala fama aún en las peores de la situaciones... "Las ratas sobreviven si tienen de lo que alimentarse. Y en cualquier caso no se comerían las unas a las otras, salvo en situaciones extremas o de gran estrés. Por lo general, no son ni más ni menos propensas al canibalismo que los humanos".